Hablando con algunos muchachos sobre la edad de los personajes. Sandrone, por ejemplo, claramente no es una menor. Pero hay casos dónde la duda es razonable. Esto se potencia porque el estilo animé le hace rasgos infantiles (ojos grandes, voz aguda y cierta delicadeza). Entonces, aunque tenga el cuerpo crecido, si el cuerpo es esbelto hay cierta duda razonable.

Me dijeron que los personajes no tienen ninguna edad porque no son reales. Afirmación que es verdad pero, entonces ¿qué pasa con cierto contenido que habla sobre menores? O sea, hasta cierto punto, nos damos cuenta de que a veces representan menores de edad (aunque objetivamente son personajes y no tienen ninguna edad). Si defendemos la postura a ultranza, todo el movimiento alrededor de censurar este material podría verse como un exceso. ¡Bah! En realidad, el problema no es si se prohíbe o se permite sino lo que implica. ¿Qué significa ese material para que el que lo mira a diario? ¿Lo convierte en algo o no?

Desde mi postura, encuentro muy difícil decir la edad exacta de los personajes, a menos que sea muy evidente. Hay un punto medio entre la tetona y la pequeña de cinco cabezas de estatura. Y en esa zona gris, uno no sabe si publicarlo o no, y cómo sentirse con respecto a ese personaje.

Antes no tenía que preguntarme nada pero la sociedad se fue volviendo en cierto modo peor que esas novelas distópicas donde controlan las ideas de la gente. Políticos de cualquier color intentan imponernos una vigilancia mayor para poder abusarse más de la sociedad. ¿Por qué quieren que el contenido 2D se catalogado como otra cosa? Para luego decir que hay un aumento en ese material y justificar el mayor control, engañando a los demás y haciéndoles creer que se trata de algo sobre menores reales (no dibujos).

Espero que se entienda:

  • Paso 1: Decir que el 2D es real, tratarlo como si fuera lo mismo
  • Paso 2: Decir que hubo un aumento del contenido real circulando
  • Paso 3: Decir que hace falta más control para proteger a los menores
  • Paso 4: Imponer los controles que querían, exagerados y despóticos

Si quisieran protegernos, no tendrían que inventar nada; la mentira es la prueba definitiva de su mala fe.

Esta situación es la que pone la sociedad en una paranoia: ya que tienen que pensar en dibujos como si fueran personas reales porque a estos locos se les ocurre tratarlo como si fueran lo mismo. Un lío. Francamente, ni el animé ni las reglas poco claras de su censura ayudan mucho. No hay buena fe. Hay confusión y molestias para todas las personas que participan de la red. Más sabiendo que hay rastreadores en todas partes. Entonces, ya no sabemos ni que publicar ni que no, y además acabamos paranoicos por si alguna imagen publicada nos empezó a generar duda. Lo más sano es directamente no poner +18 de personajes, salvo que tengan las dotes de importante tamaño.