Puede ser chistoso, pero la verdad no lo veo como algo raro o no esperable. Siempre me acuerdo de un dicho que en anteriores décadas fue común en las facultades de medicina cuando se tocaba el tema del humanismo con los pacientes: “Un paciente que tuvo gangrena y le amputaste la mano, por muy salvado que está ahora no se va a acordar de enviarte una carta en Navidad”.
Dicho eso, “salvar la vida” es literalmente lo mínimo que se espera de un doctor. Es literalmente hacer la pega que debe. Es sacarse el cuatro. Si quiere cinco estrellas, tiene que ir notoriamente más allá de la línea del deber.
Puede ser chistoso, pero la verdad no lo veo como algo raro o no esperable. Siempre me acuerdo de un dicho que en anteriores décadas fue común en las facultades de medicina cuando se tocaba el tema del humanismo con los pacientes: “Un paciente que tuvo gangrena y le amputaste la mano, por muy salvado que está ahora no se va a acordar de enviarte una carta en Navidad”.
Dicho eso, “salvar la vida” es literalmente lo mínimo que se espera de un doctor. Es literalmente hacer la pega que debe. Es sacarse el cuatro. Si quiere cinco estrellas, tiene que ir notoriamente más allá de la línea del deber.