Si fuera Juan Carlos Muñoz llevaría la sanción con orgullo, pero al final viene cambio de gobierno en pocos días y capaz que se corte todo el tema del cable.
Si fuera Juan Carlos Muñoz llevaría la sanción con orgullo, pero al final viene cambio de gobierno en pocos días y capaz que se corte todo el tema del cable.
Las intenciones son como los potos: todos tienen uno, todos huelen, y todos juran en público que no les gusta el de otro.
La prueba de si algo es bueno o no está en el budín, y en este momento el budín que ofrecen los gringos es un excepcionalismo gringo que históricamente consiste en sabotear estados en Latinoamérica, para venir a extraer los recursos y usarlos para apoyar regímenes y genocidios en África y Asia.